El alumnado de 4º de ESO del IES Azuer impulsa un manifiesto por la sostenibilidad con impacto real en su comunidad

El alumnado de 4º de ESO (grupos A y B) del IES Azuer ha presentado un ambicioso Manifiesto por la Sostenibilidad, resultado de meses de trabajo dentro del programa educativo Zinkers y de diversas líneas de actuación desarrolladas tanto en el aula como en el entorno local. La iniciativa combina investigación, denuncia y acción, y culmina en diez compromisos concretos orientados a promover un modelo de vida más responsable y respetuoso con el medio ambiente.

El proyecto comenzó con la participación en el programa Zinkers, donde los estudiantes abordaron problemáticas medioambientales clave como la contaminación por plásticos, la escasez de agua, el consumo irresponsable, el cambio climático, la crisis energética y la pérdida de biodiversidad. A partir de este análisis, el alumnado no solo profundizó en el conocimiento teórico, sino que desarrolló materiales de sensibilización como vídeos cortos y viñetas generadas con inteligencia artificial, diseñadas para transmitir mensajes claros de acción.

Más allá del aula, el proyecto dio el salto al mundo real. Entre las acciones llevadas a cabo destaca una fotodenuncia ambiental en Manzanares, donde los estudiantes documentaron problemas del entorno cercano y propusieron soluciones. Asimismo, redactaron una carta dirigida al Ayuntamiento para exigir medidas concretas, ejerciendo así una participación cívica activa.

Una de las iniciativas más significativas fue la creación de un bosque Miyawaki en el propio centro educativo. Este modelo de reforestación, basado en la plantación de especies autóctonas de alta densidad, permite regenerar ecosistemas de forma acelerada, contribuyendo a la biodiversidad y a la captura de CO₂.

Todo este proceso desembocó en la elaboración de un manifiesto estructurado en diez puntos, que incluyen compromisos como reducir el uso de plásticos, cuidar el agua, fomentar el reciclaje, promover el consumo responsable, proteger la biodiversidad y exigir responsabilidad política en materia ambiental.

Para reforzar la difusión del manifiesto, los alumnos elaboraron carteles a mano sobre cada uno de los puntos, que fueron colocados en los pasillos del instituto, facilitando su visibilidad entre toda la comunidad educativa. Además, se creó una gran cartulina con los diez compromisos para que alumnado y profesorado pudieran firmarla, simbolizando así su adhesión y responsabilidad compartida.

Desde el centro destacan el valor educativo de esta experiencia, que ha permitido al alumnado desarrollar competencias clave como el pensamiento crítico, la conciencia ambiental y la participación activa en la sociedad. El manifiesto, subrayan, no es un punto final, sino un punto de partida: una invitación abierta a transformar las palabras en acciones cotidianas.