El IES Azuer y el IES María Pacheco viajan al siglo XVII para descubrir el mundo invisible en la XXVII edición de Ciencia en Acción en San Sebastián

El IES Azuer de Manzanares, junto con el IES María Pacheco de Toledo, ha participado en la XXVII edición de Ciencia en Acción, celebrada en el emblemático Palacio Kursaal de San Sebastián. Tras un duro y exigente proceso de selección de proyectos científicos a nivel nacional e internacional, ambos centros educativos fueron seleccionados para formar parte de este prestigioso evento de divulgación.

¿Qué es Ciencia en Acción?

 Ciencia en Acción es una de las iniciativas de divulgación científica y tecnológica más importantes de nuestro país. Sus objetivos principales son acercar la ciencia a toda la sociedad, fomentar la vocación científica entre los jóvenes y demostrar que la ciencia es una actividad viva, creativa y al alcance de todos. A través de talleres, demostraciones y exposiciones interactivas, el evento busca transformar la ciencia en una experiencia personal e irrepetible para el público asistente.

Un proyecto para hacer visible lo invisible de la forma más sencilla posible

El proyecto seleccionado por nuestro centro, bajo el título «Una bolita de cristal y un trozo de cartón: recreando los microscopios de Leeuwenhoek para descubrir el mundo invisible», ha sido desarrollado por la profesora Ana Belén Yuste Martínez (IES María Pacheco) y el profesor José Luis Olmo Rísquez (IES Azuer). La propuesta consiste en la construcción de microscopios caseros de una sola lente, utilizando materiales cotidianos y de coste mínimo, siguiendo el mismo principio óptico que utilizaba el pionero de la microbiología en el siglo XVII.

Éxito rotundo en el Ágora de la Ciencia

La experiencia fue seleccionada para participar en el Ágora de Ciencia en Acción, un espacio privilegiado dentro del evento donde se exponen los trabajos más destacados frente al público asistente. Durante los turnos asignados, los profesores pudieron mostrar a visitantes de todas las edades cómo una simple esfera de cristal y un trozo de cartón pueden revelar un universo de microorganismos, células y estructuras biológicas ocultas a simple vista.

Leeuwenhoek y su hija María conquistan San Sebastián

Sin duda, el momento más entrañable y divertido de la feria fue la recreación histórica en vivo. Para transportar al público al siglo XVII, los profesores se caracterizaron con ropas de la época, interpretando magistralmente a Antonie van Leeuwenhoek (representado por José Luis Olmo) y a su hija María (interpretada por Ana Belén Yuste).

Los asistentes al stand quedaron maravillados no solo con los microscopios, sino con la importancia de este personaje, a menudo poco conocido por el gran público a pesar de ser el verdadero padre de la microbiología. La interpretación fue tan convincente y carismática que los personajes «trascendieron» las paredes del Kursaal. Tal y como atestigua el documento gráfico «Donostia Refoto 93» (ver imagen inferior), ¡Leeuwenhoek y su hija María fueron «pillados» disfrutando de un helado en la famosa playa de la Concha, siendo reconocidos por los transeúntes como si de famosos históricos se tratara!

El verdadero espíritu de la ciencia

Más allá de los reconocimientos y las anécdotas, lo más bonito de esta feria ha sido transmitir esa misma curiosidad innata que guio a Leeuwenhoek a descubrir un mundo nuevo. Ver el interés y el asombro en los ojos de las personas al conocer la historia de este gran observador y al mirar por primera vez a través de un microscopio construido con sus propias manos no tiene precio.

Ha sido un auténtico placer y un orgullo para el IES Azuer y el IES María Pacheco haber participado un año más en esta interesante y enriquecedora experiencia de Ciencia en Acción, demostrando que, a veces, solo se necesita una bolita de cristal y un trozo de cartón para cambiar nuestra forma de ver el mundo.

Con este tipo de actividades el IES Azuer reafirma así su compromiso con la divulgación científica y la educación en valores, llevando la ciencia más allá de las aulas y demostrando que la curiosidad y la perseverancia pueden abrir mundos enteros.